Frikkadilly Circus: Introducción a Changeling

lunes, septiembre 15, 2008

Introducción a Changeling



Todo era confuso para mí, me habían ocurrido cosas que todavía no llegaba a comprender y creí que trastocaron mi cordura. Los sueños y visiones iban y venían de mi cabeza incluso estando despierto, nadie a mi alrededor me comprendía, muchos me tomaron por loco e incluso yo creí que ese era mi estado, hasta que ellos me encontraron y me salvaron. Por un tiempo, desaparecí del mundo, nadie podía encontrarme, estaba a salvo y pude comprobar que mis visiones, no eran visiones sino una parte de mi realidad tan autentica como la sangre que corría por mis venas.


No supe donde me llevaban hasta que estuve allí, pero era un lugar agradable y apacible donde otros muchachos de mi edad pululaban sin destino fijo, tan asustados, temblorosos y asombrados, como lo estaba yo. Me senté bajo un gran árbol y observé atento todo mi alrededor, hasta que la visión más maravillosa apareció ante mis ojos haciendo gestos para que nos acercáramos a ella, fue hace años, pero aún lo recuerdo todo, desde su largo cabello negro, hasta sus vidriosos ojos malva.

Subid la colina cuando el reloj dé la treceava campanada, allí os espera el gran maestro, que os explicará que y quien sois, pues aunque la respuesta no es fácil, él será capaz de vaciar de vuestros corazones toda duda y todo temor.


Esas fueron sus dulces palabras, pronunciadas como si de un susurro del viento se tratase y por supuesto, nadie fue capaz de contradecirlas o de no obedecerlas, y cuando sonaron las trece campanadas todos veíamos al sol y la luna mirándose de frente desde lo más alto de la colina del valle, extasiados, sin ningún temor en el corazón y dispuestos a aprender sobre nuestra nueva vida.


De pronto, alguien nos habló. No supimos donde había estado y nadie lo vio llegar, pero a su señal, todos nos sentamos a su alrededor pues sus ojos nos dijeron que ese era el maestro al que todos necesitábamos. Se trataba de un vejete de larga barba blanca, trenzada hasta casi el ombligo, con las cejas gruesas y pobladas y una sonrisa tierna, calurosa y amigable en la cara. Tenía unos ojos tan oscuros como el firmamento y tan brillantes como las estrellas y su rostro era castigado con multitud de pequeñas arrugas que delataban la edad de su cuerpo. Llevaba un caparazón de tortuga inmenso en la espalda, multitud de cinturones, bolsos y bolsillos que abultaban su escuálido pecho, unos pantalones y unas sandalias de cuero, que debían tener tantos años como él.


Al cabo de unos minutos en los que nos observó a todos, levantó una vara de la que hasta ahora yo no me había percatado, y comenzó su singular e importante relato:




¿Ya sabéis vuestro nombre? No él que vuestra madre y padre mortales os dieron, sino él que mora en vuestra alma desde los siglos de los siglos. Si, no, no os preocupéis, pronto, al igual que ahora veis cosas increíbles, sentiréis cosas igual de increíbles y en ese momento, vuestro nombre ancestral vendrá a vuestras mentes y estaréis completos. Probablemente algún día alguien os pedirá ese nombre, pero nunca, ni siquiera a mi, deberéis dárselo, a menos que se merezcan la más absoluta confianza y lealtad, pues al saberlo tendrán control sobre vosotros y si lo usan en vuestra contra, os perjudicará sobre manera, así que debéis tener tanto cuidado con la gente feérica como lo tendríais con los hijos de Eva, o incluso más.


Desde hace tiempo, veis cosas que para vosotros son reales, pero al contárselas a alguien, os han tachado de dementes, de locos. Algunos habéis terminado en instituciones para la salud mental, otros escapasteis de casa ante tal amenaza y los que fuisteis más inteligentes o más reservados, no sé, lo callasteis hasta que encontrasteis a otros como vosotros, pues bien, como veis todo es real, solo que la mayoría de los seres vivos, no pertenecen a este mundo, y no lo entienden. A partir de ahora viviréis una doble vida, alternando entre el mundo humano y el ensueño. Atrapado entre el sueño y la vigilia, no sois completamente feéricos ni completamente mortales, pero has de preocuparte de cuidar a ambos. Debéis encontrar el punto de equilibrio entre lo salvaje y loco del mundo de las hadas y el frío y banal mundo de la humanidad u os será imposible permanecer enteros. Si, os será difícil, pues como puede uno volver al poliéster y la gaseosa, cuando luces ropajes tejidos con pura luz de luna y bebes vinos destilados de las nieblas de las montañas, pero sin embargo, no tenéis elección, pues aunque tu yo feérico es eterno, tu cuerpo y tu mente mortal, se hacen viejos y débiles a medida que pasan los años.


Si no atendéis a estas palabras solo tendréis dos opciones que os llevarán a un mismo futuro, que es la muerte de una de vuestras partes, ya sea del hada por parte de la banalidad o de la razón humana causada por la confusión del ensueño.


La mayoría estáis asustados, no entendéis, pero lo que os ha pasado no es más que un nuevo comienzo, un nacimiento como lo que realmente sois, por fin sabéis la verdad y lo veis todo con la verdadera mirada de un hada. ¿Y quien es él que se refleja en el espejo cuando me miro? Eres tú, ni más ni menos, ese es tu verdadero aspecto, el que a partir de ahora otras hadas verán y el que esconderás a los hijos de Eva. Te extrañas de que sean diferentes, es normal, no todos nacimos de los mismos sueños y todos los sueños no son iguales, entonces por que deberíamos ser homogéneos, solo disfruta de la variedad.


Tú, pequeño, tu nariz es chata y triangular, tus pupilas alargadas y tus ojos grandes, tienes una larga cola y tus pies y manos parecen garras. Eres un pooka, encantador y amistoso, pero travieso y sinvergüenza, desciendes de los sueños inocentes cuando los humanos deseaban ser libres como los animales.


Tu, pequeño boggans, me recuerdas a mi gran amigo Bilbo, siempre ayudando a los demás, sabiendo más de lo que deberías saber y tan noble y honrado como nos haces creer que eres.


Veo varios nockers entre vosotros, todos sentados lejos los unos de otros, me han dicho que os habéis enfadado por que construíais algo que salió mal, no os preocupéis, construiréis muchas cosas en el futuro, pero los amigos que hagáis ahora serán para siempre y deberíais intentar conservarlos, pues las fútiles quimeras que creéis y los inertes objetos que arregléis, nos os consolaran de la amargura y el cinismo que espero no os invada.


Quién sabe como los eshu contaréis esta historia dentro de años y con que cabriolas y luces de colores la adornareis, pero recordar que el mejor camino no es siempre el más seguro y que todo camino debe llevar a un buen final.
Los troll debéis recordar que por vuestro honor, habrá muchos que se querrán aprovechar de vosotros, sed nobles y caballerosos pero no seáis tontos y os dejéis humillar a causa de vuestra lealtad, poned vuestra fuerza al servicio de aquel que realmente lo merezca.


Pequeña sátiro, déjala tranquila, si, su piel es pálida y sus facciones fieras, ella nació de las pesadillas y se irrita ante tus insinuaciones y bromas, no le gusta estar aquí y está deseando escarmentarte, pero se contiene gracias a que yo estoy aquí, así que recuerda, ni tus fiestas ni tus ágiles patas te salvarían del oscuro apetito de un redcaps, controla tus pasiones y aprende a conocer a los demás.
Y por último vosotros dos, tan hermosos que parecéis del mismo linaje, pero no es así, uno sois del linaje reinante, un sidhe y me extraña que estéis aquí y no en una corte siendo enseñado por caballeros de alto rango, la realeza corre por tus venas y tu destino es turbio, solo por ser lo que eres algunos te odiaran y otros te respetarán, pero debes recordar el ser justo y no traicionar a tus amigos por tus miedos al eterno desconocido o al frío hierro. El otro, callado, silencioso, tímido… No, no eres así, simplemente las palabras se vuelven susurros en tu garganta, como esos gritos que se ahogan en la noche cuando la oscuridad te rodea y el miedo hace mella en ti, tu descubrirás al nacer de estos sueños como escapar de ellos y conocerás secretos que muchos de los más sabios no conocen, seréis los testigos mudos de toda la estirpe.


Aun así, hijos del Glamour, no todos seréis iguales a los predecesores de vuestros linajes, la sangre nueva siempre es nueva, por muchas vidas que ya haya recorrido y todos tenemos derechos a ser diferentes, pues siempre hay alguien que es la excepción que rompe la regla.


Ahora, vayan a descansar y volved mañana a la misma hora si os place y este viejo os seguirá contando sobre vuestra nueva vida.

6 comentarios:

Pika dijo...

El que no se lo lea no se hace la ficha! Juas!!!

Tin dijo...

Venga coño a leer q luego ya vendran las muerteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeess XDDDD

m0n dijo...

bien, bien, m mola bastante..xDDD q es lo q mas se le parece a un elfo oscuro??..xDDD

Andres dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Emphos dijo...

Mola... esto sigue siendo cazador? porque se le parece bastante, alguien que de repente ve "visiones" y cosas raras... en fin... yo me apunto ^^

Cobra dijo...

Agh, echo de menos mi Mushu T_T
Puedo repetir changeling? Quiero volver a ser el "artista" que fui..

Pero esta vez cambiare de quimera :P

Y Emphos, Mon, no es Cazador, aunque es el mismo mundo.
Cazador = humano ignorante que mata cosas raras
Changeling = semihada, semihumano.
Es otra historia en el mismo mundo ^^
Pero claro, desde otro punto de vista mucho mas feliz, a la vez que abrumador